El esquí de travesía vive una segunda juventud. Cada vez son más los esquiadores de pista que descubren la libertad de subir por sus propios medios y disfrutar del descenso fuera del ritmo del telesilla. Si esta temporada quieres dar el salto, esta es la guía con la que nos hubiera gustado empezar.
1. El esquí: ligero pero no demasiado
Para una persona que se inicia, lo más práctico es un esquí polivalente de entre 84 y 92 mm de patín. Lo bastante ancho para flotar fuera de pista y lo bastante ligero para no penalizar las subidas largas. Modelos clásicos como los de las gamas tour de Black Crows, Atomic Backland o Movement están pensados precisamente para esto.
¿Cuánta longitud?
Como referencia, entre 5 y 10 cm por debajo de tu altura. Si vienes de pista te parecerá corto, pero recuerda que vas a girar sobre nieve virgen y a cargar el esquí en la mochila más de una vez.
2. Fijaciones: inserts vs. híbridas
Las fijaciones de inserts ("pin") son el estándar actual: ligeras, eficientes en subida y suficientemente seguras en descenso para la mayoría de salidas recreativas. Si vas a alternar mucho con pista o quieres máxima fiabilidad de liberación, una fijación híbrida tipo Marker Duke PT o Salomon Shift te ofrece el comportamiento de una fijación alpina cuando la necesitas.
3. Pieles de foca
Las pieles son las que te van a llevar arriba. Busca:
- Material mixto mohair-sintético (buena deslizada y agarre razonable).
- Sistema de tip y tail compatible con tu modelo de esquí.
- Bolsa con red para que se sequen bien después de cada salida.
4. Botas: el componente clave
Más importante incluso que el esquí. Una bota de travesía debe ofrecer:
- Modo caminar amplio (mínimo 50° de movilidad).
- Cierre rápido y eficiente para no perder tiempo en cada cambio.
- Una rigidez (flex) acorde a tu nivel: 90-110 para iniciación, 120+ para esquiadores experimentados.
5. Seguridad: ARVA, pala y sonda no son negociables
Salir a esquiar fuera de pistas sin equipo de seguridad ni formación es un error. El kit imprescindible:
- ARVA (detector de víctimas de avalancha) digital de 3 antenas.
- Pala de aluminio, con mango telescópico.
- Sonda de al menos 240 cm.
Y, sobre todo: haz un curso de nivel 1 de avalanchas antes de tu primera temporada. Es la mejor inversión que puedes hacer.
Conclusión
El esquí de travesía no requiere ser un atleta de élite, pero sí planificación y un equipo coherente. En Deportes Alvarado te asesoramos producto a producto: esquís, fijaciones, botas, pieles, ARVAs y todo el material de seguridad. Pásate por la tienda o escríbenos y te ayudamos a montar tu primer equipo completo.